Narración

El miedo

20 diciembre

Creo que nunca entenderé el miedo irracional a perder aquello que más cuidamos en la vida.
Perderte es un auténtico miedo así que olvídate del miedo a mirar debajo de la cama, o el miedo a sentir en ti tal vacío comparable con el mismísimo fondo del océano. 
Mi madre me contaba a menudo que el miedo a perder a alguien querido es como sentir miedo a que mañana mismo el mundo explote.

Mi madre dudaba en que yo dispusiera de suficientes mundos dispuestos a destruirse a lo largo de mi vida, y de que yo tuviese suficiente fuerza como para construir otros de nuevos.
Decía que cuando te quedas sin fuerzas (o sin mundos) te encierras en ti misma desando, continuamente, disiparte.
Yo arqueaba las cejas e intentaba describir mentalmente con exactitud la mezcla de colores que ofrecían a mis pupilas un refuerzo más, para que cuando me hiciera mayor, mi belleza de cría siguiese presente en mi.
Ella sabía de sobras que mis oídos escuchaban, pero que era mi mente, todavía demasiado estrecha la que solo atendía y esperaba con ansias dejar de ver ese verde turquesa mezclado en una danza discreta pero constante con un suave marrón café reflejado en el color negro carbón que poseía mi madre.
Creo que sus ojos transmitían sabiduría a quien se veía reflejado en ellos. Era un negro oscuro y serio, un negro centrado y prudente... Sin embargo era negro. Pero era el negro más bonito que había visto yo en mi vida.

Que explote tu mundo es algo que en este momento ni imaginas pero si lo piensas bien no hay nada que te asegure que en este mismo instante tu estas a salvo. Seas la persona más rica y triste del mundo, o la más pobre y sumamente feliz, ahora todo se reúne en un mismo segundo. Una perdida que explota igual en todos haciendo que dejes de sentir (a veces por un momento, o a veces para siempre). 

Narración

Warm heart

03 noviembre

Paseo por tu habitación acompañada de una suave melodía de pasos mas bien constates, pero para nada bruscos. 

Te acercas a mi y me dices bajito que tu mundo ahora sigue una nueva Ã³rbita. Que ya no gira alrededor del sol, sino alrededor del lunar pequeño bajo mi pecho derecho.
Y yo me río de lo feliz que me haces.
Te pido por favor que nunca te vayas, que me cosas las alas y volvamos a volar.
Que volvamos a nuestra ciudad desconocida a perdernos entre sus calles, que aunque nos las sepamos de memoria preferimos vivir sin tiempo y preferimos olvidar, ya que el tiempo es el que nos lleva a recordar.

Sonríes con esa sonrisa tan tuya y me prometes que estás seguro de que nunca te irás. Tan seguro como que el cielo mañana seguirá siendo azul.
Yo sólo sé que hoy me he despertado echándote de menos, que anoche me atacaron los recuerdos y no supe defenderme, y que el cielo lleva gris semanas.

Because nothing makes me happier 
       and nothing makes me sadder
                           than you.

Diálogo

Mirar a tus monstruos a la cara y no tenerles temor

06 agosto

+Ahora te voy a contar pequeña, que la vida no es como nos la pintan en esos felices cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños. Querida, entérate de que aquí si no das tu brazo a torcer las cosas van a ir todo lo mal que puedan. 
Entiende que en esta vida vas a tener que darte mucho más contra la más dura de todas las paredes y vas a sentir la mirada más fría y penetrante de todas las miradas que has conocido y te quedan por conocer. 
Siento mucho ser yo quien te corte las alas pero basta ya, ¿no crees? Deja de soñar, que aquí quien se ilusiona pierde y los grandes dragones siempre acaban comiéndose a la princesa y si hace falta, al príncipe que intenta hacerse el héroe salvándola también.


- Aunque sé por dónde vas tranquilo que no lograras cortarme tú las alas. 
Me las arrancaron hace mucho pero mucho tiempo, y ya ni siquiera recuerdo cual es la sensación de elevarse, ya que ni yo ni mis pies van a moverse jamás del suelo.
Puede que sea yo la que acaba ilusionándose a menudo y eso explica porque siempre acabo perdiéndolo todo y a todos, y en cuanto a las secuelas te mostraría mis brazos. Sé que no es causa de la pared más dura de todas las paredes pero si de la lija más fina de todas las lijas, que solo con rozarte la piel destroza todo lo que tienes guardado dentro. 

Igual que las yemas de sus dedos dibujando mundos en mi espalda, y esos escalofríos que me recordaban que aún estaba aquí.

Narración

Storms don't last forever

24 junio

Querido chico del quinto piso que sale cada madrugada a fumar desde la ventana de su habitación:

No sé quién eres ni tu sabes quién soy yo. 
No se tu nombre pero por las noches me invento tu vida.
No he visto el color de tus ojos pero seguro que son de un verde que hipnotiza. 
A veces te miro y veo en ti algo que no va bien.
Y me pregunto de que te preocupas.
Que ella se haya ido no significa que tengas que perderte tu también.
Dejarla marchar no significa olvidarle. Y aunque a veces pienso que deberías invitarla a fumar contigo y al pasarle el décimo cigarrillo a medias decirle que te mueres por ella y que amas todo lo que ella odia de si misma pero aun que tu terraza está demasiado sola con tu media alma, dejarle machar es aceptar que hay cosas que simplemente no pueden ser, y que esa nube que confunde tu mente no va a estar ahí para siempre, pero ¿sabes? Creo que lo estás haciendo mejor de lo que crees.

Aun así solo quiero decirte que antes de irte recuerda que hay lugares donde aún no has pisado y cosas que aún no has visto. Recuerda que aún hay mucho arte por dibujar y miles de poemas por escribirle. Que te quedan millones de personas con quienes deberías hablar y cientos de amores que irás a recordar. Aún te quedan canciones por escuchar y juegos por ganar así que dime porque, 
¿por que deseas morir?

Narración

Éramos amigos y, a ratos, nos amábamos

12 junio

Y por fin me sentía suficientemente libre como para decirle que ya no la quería. 
Es más. 
Esa noche me sentía bien al decirle que básicamente, nunca había tenido el valor de quererla. Que su vida junto la mía hacía imposible mi felicidad. Que tantos llantos en mis hombros doblaban mi peso y así, se doblaban mis años. 

Y es que finalmente tuve el valor de escribir lo que sentía por ella. 

Su cuerpo me llamaba noche tras noche. 
Era un sin parar de descontrol. Pero entonces, siempre acababa saliendo el sol entre nuestras sábanas y ambos luchábamos por no abrir los ojos.
Luchábamos para ocultar lo que era evidente. Y es que pequeña, no hay duda de que el amor es ciego. Y aunque si fuera el caso, sé que lo último que desearía ver sería tu cuerpo. Pero nosotros no estamos ciegos cariño. 
Nosotros tan solo estamos atados el uno al otro. 

Me da miedo responder, pero mi libertad me llama. Y ya es demasiado tarde.
Me asfixiabas con cada promesa, me arañabas con cada uno de esos insultos y me cortabas con tu tan terrible lengua viperina.

"Lo siento, cariño" -te soltaba día tras día.

Sé que te prometí que nunca me convertiría en lo que soy ahora. sé que he cambiado, pero me cansé de esperar a que tu lo hicieras. Y por cuando me preguntaste como me imaginaba un libro con todas las mentiras que se suponía que tu no me habías hecho suspiré. Lo viste y lo sé, sé que lo entendiste, y lo prometido es deuda pequeña.

Aquí tienes un libro hecho con nuestras mentiras.
Aquí tienes un libro hecho con nuestra historia entera.

Narración

Todo el mundo quiere ser especial pero nadie quiere ser diferente

16 mayo

Que sepas que sigo buscando a alguien que relaje mis putas idas de cabeza. 

Que los "Quiero irme de este mundo de mierda" vayan seguidos de lágrimas bañadas en dolor consoladas en abrazos de los tuyos y no tenerlo hoy guardado en lo más hondo. 

Que estar muerta sea el mejor juego que pueda existir entre tus sabanas, y que cerrar los ojos sea la forma más bella de recordarte, y no la única.

Que sepas que sigo sabiendo de memoria el camino que recorrían tus impacientes ojos cuando dejaba deslizar mi vestido hasta que caía sigilosamente al suelo de parquet de tu habitación.



Que sepas que aún no he encontrado unas manos que me acaricien como tú lo hacías (aunque las he buscado) y sé que tú no has encontrado unos labios que se ajusten tanto a la curva de tu cuello como los míos hacían sin ni siquiera darnos cuenta.

Nos quisimos echar de menos y yo a menos (o a más) ya no puedo llegar.
Esperar tu regreso, el regreso de alguien que nunca va a llegar, o que tal vez nunca llegó a marcharse es la forma de suicidio más lenta y dolorosa que conocerá este cuerpo jamás.

Dame la última razón por la que hubiese que recordar tus besos una vez más, y que no fuera la última vez, por favor. Si decides volver no me busques. Si buscas llegar no lo intentes. Tu nunca lo entenderías y yo nunca sabré explicarlo.

Narración

Vale morir por ello

02 mayo

Me gusta el viento. 
No sé por qué pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar y al mismo tiempo, cerrar los ojos y así sentir todos los secretos con los que una sola y simple ráfaga de viento puede alimentarte mientras él te empuja hacia ese maldito acantilado una y otra vez. 
Sabes que ya estas cerca, y que esa adicción a su cuerpo va a dejarte más cicatriz en ti que más de mil vías de escape que hoy en día residen en tu piel.

Entonces es cuando te lo vuelves a plantear; Cansada de no saber dónde fallé no tendría el mínimo problema en retroceder para fijarme en cada chico nuevo que pasara y entonces consumirme en nuevos y ardientes besos; toda una nueva pasión por descubrir. 
Más de dos mil centímetros de la más caliente piel deseando ser devorada... 
Pero no hace falta que lo diga. Mientras esos indecisos ojos color miel sigan desnudándote con la mirada entre esos humos del ultimo Marlboro y esas chispas sigan deslumbrando todo tu futuro, tu seguirás el camino hacia delante. 
Aun que haya un puto acantilado delante tuyo, tu nunca vas a ir a lo fácil porque lo que realmente vale la pena, vale morir por ello.